Burgerstein

Sin conservantes artificiales

Por último, los conservantes se utilizan en la industria para inhibir el crecimiento de microorganismos como levaduras, mohos y bacterias. Estos microorganismos pueden estropear los productos e incluso perjudicar la salud. Por tanto, los conservantes prolongan la vida útil y mejoran la seguridad de los productos. "A menudo se combinan distintos conservantes para combatir diferentes gérmenes", explica Krenzin. "Aquí también se aplican las cantidades máximas legales".

"Aunque los conservantes son aditivos importantes que nos protegen de posibles peligros para la salud, algunos se consideran críticos porque pueden provocar alergias o pseudoalergias, como los ésteres de PHB (E214/215/218/219) y el ácido benzoico (E210/211/212). Los nitritos (E249/250) y los nitratos (E251/252), que se encuentran principalmente en los productos curados, pueden formar nitrosaminas en el organismo o al freír o asar los alimentos, lo que puede provocar riesgos para la salud. El ácido láctico (E270), el ácido acético y los acetatos (E260-263), el ácido propiónico y los propionatos (E280-283) y el ácido sórbico (E200) se consideran inocuos".

Por tanto, no se puede decir per se que todos los aditivos sean malos. Sin embargo, al menos hay que examinar con ojo crítico cada una de las sustancias y su uso. Como el etiquetado en la lista de ingredientes es obligatorio, todo el mundo tiene la oportunidad de sopesar qué sustancia es realmente necesaria para el alimento y de cuál preferiría prescindir al hacer la compra.

 

Más información: Wikipedia "Conservantes"