Mundo masculino
Los hombres no tienen miedo, pueden conseguir muchísimo y no enfermar nunca. Al menos eso es lo que parecen pensar muchos hombres, porque apenas cuidan de su salud, al menos en la práctica. Según los tópicos sociales actuales, un hombre tiene que ser fuerte, duro consigo mismo y con los demás, exitoso, valiente, intrépido, bebedor empedernido, frío, dispuesto a asumir riesgos, tolerante al estrés, sexualmente potente en todo momento y durante horas, rico, activo, atlético y sano para ser un "hombre de verdad". Quizá el hecho de no poder cumplir este cliché (nunca más) hace que muchos hombres se sientan muy inseguros sobre su identidad masculina.
Los problemas de salud, el dolor, los miedos y las preocupaciones también suelen negarse o no reconocerse durante largos periodos de tiempo debido a la percepción del papel masculino, lo que aumenta considerablemente el riesgo de que los hombres enfermen de gravedad. Se trata de un problema que hay que resolver para que la salud mental y física de los hombres mejore a largo plazo.
Según los estudios, los hombres conocen los servicios sanitarios preventivos: el 80% de los hombres conoce la existencia de diversos exámenes preventivos o chequeos médicos. Sin embargo, sólo uno de cada cuatro hombres aprovecha los diversos exámenes. Esto tiene consecuencias: Estadísticamente, los hombres mueren cinco años antes que las mujeres.
Los micronutrientes favorecen la HIM
Los micronutrientes pueden contribuir a ello. El apoyo desde el interior -en forma de vitaminas, minerales o extractos de plantas optimizados para las distintas fases de la vida- puede proporcionar a los hombres un apoyo útil y ayudarles a mantenerse firmes en las distintas situaciones de la vida.
El zinc, la vitamina C, la vitamina E y el selenio ayudan a proteger las células del estrés oxidativo. Los ácidos grasos esenciales omega-3 también deben incluirse en una dieta equilibrada.
Los hombres pueden añadir años a su vida si cambian su estilo de vida. Seguir una dieta más sana, hacer más ejercicio y equilibrar el estrés son cosas que el HOMBRE puede incorporar a su vida cotidiana, cuanto antes mejor. Y: las revisiones periódicas o el apoyo con suplementos nutricionales ayudan a controlar y optimizar el éxito de la gestión personal de la salud.
Desafío de los valores de laboratorio: ¡todavía se puede mejorar!
Los malos resultados de las pruebas de laboratorio no suelen ser cosa del destino. En función de los resultados de las pruebas, los hombres pueden trabajar activamente en su salud cardiaca: Se ha demostrado que el ejercicio físico de resistencia reduce la presión arterial y los niveles de lípidos y azúcar en sangre. Menos alcohol y más alimentos verdes en el plato también tienen un efecto favorable sobre el peso y el metabolismo.
Vivir más sano significa vivir más.
El HOMBRE debe tratar su cuerpo -porque sólo tiene éste- con cuidado y desarrollar a tiempo una conciencia sanitaria regular y el amor por su propio YO.
Visitas más frecuentes al baño (sobre todo por la noche) y, por tanto, un sueño nocturno perturbado, sobrepeso porque sabe muy bien y un nivel de testosterona en descenso: no estás sola. No eres la única que atraviesa la menopausia, en la que el cabello se adelgaza y los niveles de energía descienden.
El HOMBRE come a menudo demasiado, demasiado grasiento y demasiado unilateral. El resultado: enfermedades típicas de la civilización, como problemas cardiovasculares o diabetes. ¿Sabe el HOMBRE que el estrés también engorda a largo plazo o que el ejercicio regular le mantiene en forma y puede protegerle de muchas enfermedades, especialmente de los trastornos musculoesqueléticos?
El tiempo no se puede detener, pero un estilo de vida sano y una dieta equilibrada son la base para sentirse en forma, fuerte y sano hasta una edad avanzada.















